Dos casos prácticos en el etiquetado: ¿por qué debemos prestar atención al detalle?

El etiquetado es una herramienta fundamental cuando queremos tomar la decisión más acertada a la hora de hacer la compra. La información que ofrece respecto a qué es, sus ingredientes, las cantidades de macronutrientes o el método para la conservación del producto están ahí. Por eso siempre léelo al completo, no te quedes solo en el nombre o la marca.

Con la propuesta de desmontar la información del etiquetado hemos elaborado este artículo. Tomamos dos ejemplos para fijarnos en algunas consideraciones de carácter obligatorio, y cómo debemos analizar la información. ¿Qué es una conserva en almíbar? ¿El peso neto está reglado? ¿Las cantidades en la tabla nutricional son las del producto? Os aviso, cuidado con el azúcar.

La primera etiqueta que veremos será de melocotones en almíbar ligero, un tipo de conserva que utiliza un líquido de gobierno. Las frutas en almíbar son, según el Real Decreto 2420/1978, «productos obtenidos a partir de frutas enteras, mitades, segmentos, tiras o cubos, rodajas o gajos, a los que se ha adicionado un jarabe de cobertura». En este caso nos indican que son melocotones en mitades. Tenemos pocos ingredientes: fruta, agua, azúcar y un acidulante.

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Etiquetado de una conserva de melocotones en almíbar ligero, con la indicación del peso neto

El almíbar es un líquido de espesor variable que se obtiene disolviendo azúcar en agua. Los almíbares se clasifican por el contenido en azúcar, y que sea «almíbar ligero» nos indica que está entre 14° a 17° grados BRIX, podéis leer en el BOE. También se puede hablar de «almíbar» y «almíbar denso». ¿Los grados BRIX? Son una medida del contenido de azúcares en una solución acuosa, relacionando 25° BRIX con 25 g de sacarosa en 100 g de líquido.

También nos añaden tres datos: el peso neto, el peso neto escurrido y la capacidad. Según la legislación, para esa capacidad de 212 mL el peso neto debe ser de 200 g en almíbar ligero. Por tanto, el contenido del producto está reglado. ¿Qué significa peso neto escurrido? Es la cantidad, en este caso, de melocotón en gramos pesados sobre una malla, si retiramos el líquido de gobierno. Tenemos 115 g de fruta y 85 g de líquido de conserva, todo explicado en la etiqueta.

En el segundo caso os traigo esta etiqueta (la tenéis abajo) que analizó la propia Gemma del Caño, farmacéutica especializada en la industria alimentaria, a través de twitter. La pregunta era, aparentemente, fácil: ¿Cuál es el contenido en azúcar del producto? De primeras puedes pensar que son 10.6 gramos, y te equivocas. Porque estás leyendo una indicación, que es de carácter obligatorio, en referencia a 100 ml de producto. Cuestiones del etiquetado.

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Etiqueta de una botella de refresco Coca-Cola, prestada por Gemma del Caño (@farmagemma) y editada

Este refresco contiene 500 ml, así que debemos multiplicar las cantidades: llegamos a 54 gramos de azúcar, fijaros bien. Nos dicen, además, que han considerado que esos 500 ml se corresponden a dos porciones. Tú decides si quieres tomarte dos vasos de refresco o compartir con otra persona, ¿no? Una porción supone 27 gramos de azúcares. Nos vamos ahora a la OMS, quienes nos recuerdan que el azúcar no debe superar el 10% de la ingesta calórica total.

Hablamos tanto del CDR (Cantidad Diaria Recomendada) como de esas 2.000 kcal de referencia para la ingesta calórica de un adulto. ¿Con un vaso de refresco supero la recomendación? Todo esto es bastante lioso. Es importante diferenciar entre azúcares intrínsecos y libres, algo que vimos en «¡Qué no te engañen con el consumo de azúcares!». Pero repasemos: intrínsecos son los glúcidos que forman parte de la composición del alimento, sea una pieza de fruta o un producto lácteo.

Constituyen su composición propia, y son de liberación lenta porque sin digerir el alimento no están disponibles. Los azúcares libres son un ingrediente adicional, algo que se añade en la formulación del producto. Son, con gran diferencia, más accesibles para nuestro organismo. Los que la OMS nos aconseja reducir considerablemente, esa referencia del 10% que supone unos 25 gramos. Con un vaso de refresco lo alcanzamos, si nos saltamos las hipotéticas porciones y nos bebemos la botella entonces…


Otras fuentes en este artículo han sido: Diario El País.

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