La industria alimentaria como modelo de gestión: seguridad antes y durante el coronavirus

La actual situación crítica con la COVID-19 está suponiendo un reto mayúsculo para la industria alimentaria. No solo tienen la misión de mantener el suministro de alimentos a la población, también se debe garantizar la seguridad de los empleados sin reducir la inocuidad alimentaria de los productos a la que tan acostumbrados nos tienen.

Este este artículo queremos comparar la gestión actual con la toma de decisiones dentro del sector alimentario. Poner en valor sus métodos y capacidades: nos dan acceso a alimentos tras reducir el riesgo de una intoxicación por su consumo. ¿En qué se basa la toma de decisiones? ¿Cómo se reducen los riesgos alimentarios? ¿Por qué los tiempos apremian en alimentación?

No es la primera vez que rompemos una lanza a su favor. Te invito a leer «Del marketing alimentario hasta las redes sociales: comunicar es una labor delicada». Nuestra industria alimentaria carga con el peso de suministrar de forma eficiente alimentos seguros y de calidad para toda la población. Sobre esto debemos añadir la crítica de los medios de comunicación ante ciertas situaciones, que llegan a comprometer la buena imagen por la que lucha el sector.

AlimentoSeguridadCOVID2
Las diferentes etapas unidas a los planes de control y análisis buscan garantizar la inocuidad alimentaria.

Durante la pandemia se han doblado los esfuerzos por parte de una industria alimentaria que reconoce la hipotética gravedad de un nuevo foco de contaminación o brote en estos momentos. Como aquel con la carne mechada. Tengamos presentes que son muchos los profesionales implicados en garantiza la inocuidad y seguridad de los alimentos que salen al mercado. El avance de la COVID-19 está demostrando su importancia en nuestro día a día, y su fiabilidad.

Una industria que estaba preparada para la responsabilidad que supone todo ello, al convivir constantemente con el riesgo de agentes infecciosos en materias primas, productos o instalaciones. Programas de APPCC, planes de manipulación, higiene y desinfección. Buenas prácticas y ensayos de laboratorio. Todo para prevenir cualquier foco que provoque una crisis. Y con la necesidad de que cualquier evaluación se logre en cortos espacios de tiempo.

«En seguridad alimentaria los tiempos apremian» explicaba Arantxa Hernández, licenciada en Ciencias Químicas y Key Account Manager & Community Manager de Labial, durante el «I Foto de Técnicos de Seguridad Alimentaria». «Imaginaros qué pasaría en una industria alimentara si tardamos mucho en tomar una decisión: no salen los lotes de alimentos». La exponemos como un modelo positivo de gestión y evaluación con consecuencias sobre la salud humana.

En seguridad alimentaria se trabaja de otra forma, no se dispone de periodos largos para tomar las decisiones. Los alimentos se pierden, y la población tampoco va a esperar. ¿Ponemos un ejemplo? «Los de la producción primaria sí que lo tiene difícil, tienen que convivir todos los días con agentes infecciosos. Por eso están muy acostumbrados a tomar decisiones de otra manera, o por lo menos en un tiempo mucho más corto» nos señalaba Arantxa.

Muchas veces hemos hablado de los planes en la propia industria para gestionar la seguridad de los productos. Una fase importante es evaluar qué tipo de análisis son necesarios. «Lo primero que nos debemos preguntar es qué información buscamos, y en función de esto ver los distintos métodos analíticos que tenemos» nos aclaraba Hernández. Información del alimento, los envases e incluso las superficies: garantizar que no existen puntos de riesgo.

«Verificar el análisis de una superficie no es más que la verificación objetiva de un proceso de limpieza», detalla. Son muchas las variables a controlar: qué método es necesario, cuándo recoger la muestra y de qué manera, homogeneizar… Toda la información que se recoja debe ser útil y representativa del entorno para poder tomas decisiones con criterio. Decisiones que envuelven a la producción y podrían afectar sobre miles de consumidores finales.

Pongamos el valor el trabajo del sector agroalimentario. Un campo que involucra un gran número de profesionales. Donde se gestionan grandes cantidades materias primas. Diferentes riesgos por contaminantes y patógenos. En cualquier fase de la producción diaria. «En el campo de la seguridad alimentaria […] se ha profesionalizado muchísimo y se ha optimizado mucho, pero creo que porque se comparte mucha información» concluye Arantxa Hernández.


Este artículo está englobado dentro del marco de Ponencias del «I Foto de Técnicos de Seguridad Alimentaria», un evento online y gratuito que puedes ver haciendo clic aquí.

Puedes leer otros contenidos relacionados como «Si el vino frena al virus, ¿por qué la ciencia no lo ha dicho?», «Según el Ministerio consultamos el etiquetado, pero… ¿sabemos entender lo que ofrece?».

🔸 Si te ha gustado suscríbete 📩 a OxoCarbenio con tu email (sobremesa ➡ o móvil ⬇).
🔸 Puedes compartir el artículo 📰 si crees que será interesante para otras personas 🆓.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s