Hummus Realfooding Carlos Ríos Marketing

Hummus Realfooding, ¿apetece una review? Tres aspectos a valorar de este procesado

Los garbanzos no son mi pasión, ya lo he dicho. Si tras esta cruda afirmación decides darte de baja como suscriptor, lo siento de veras. Pero no puedo con ellos. Con el hummus es diferente, tiene otro rollo este procesado a partir de las mismas legumbres. Me parece un producto interesante para que algunos podamos incorporar garbanzos a nuestra dieta de otra forma.

El lanzamiento de un Hummus Realfooding (cuidado con la nota de prensa) bajo la marca de Carlos Ríos llamó mi atención. Tenía que verlo, leer la etiqueta (me puede), preparar una review. Porque aquí hay ‘chicha divulgativa’. ¿Trae novedades la formulación de este hummus? ¿Qué podemos decir sobre el marketing utilizado? ¿Hacía falta recurrir a la más basta quimiofobia?

El hummus de Carlos Ríos, ¿es una novedad?

Estamos ante un producto interesante y saludable, esto es cierto. Y no quiero empezar de otra forma nuestra review del hummus, porque luego pasan cosas. Pero si queremos ser sinceros, digámoslo todo: tampoco es un producto que se acabe de inventar, que sea una novedad. El hummus ya existía desde hace siglos, probablemente porque se basa en machacar garbanzos. En España entró por la puerta grande allá por 2013, y muchas marcas lo han comercializado.

Haciendo una rápida búsqueda por el supermercado vas a descubrir hummus que son procesados de buena calidad, sí. Por tanto, esta alternativa se suma como otro más para competir en el mercado. ¿Qué podemos decir de la lista de ingredientes? Echando un vistazo, nos encontramos un 65% de garbanzos, agua, tahini, 7% de aceite de oliva, zumo de limón, sal, ajo en polvo, comino y pimentón dulce. Cortita, con una buena cantidad de garbanzos y sin nada rocambolesco.

Hummus Realfooding Carlos Ríos Ingredientes

Me surge una duda, lo reconozco. El reclamo sobre aceite de oliva, ¿a qué viene? No estamos ante un aceite de oliva virgen o virgen extra, cuidado. En este producto se ha seleccionado la medalla de bronce de la familia: un aceite que procede de la mezcla de aceite de oliva virgen con aceite de oliva refinado. ¿Busca distinguirse de hummus que utilicen aceite de girasol? Es posible, pero pudiendo incorporar un 7% de virgen extra tampoco es para tirar cohetes.

Con una pizca de marketing engañoso…

Si respecto a la formulación hemos puntuado bien este hummus, llegados al marketing el juego cambia. Porque el producto cae, como muchos otros, en la falacia de un marketing poco ético y desinformativo. «El hummus es un buen producto siempre, es un buen procesado ya con otras marcas» nos recordaba Gemma del Caño, farmacéutica y divulgadora, a través de twitter. Habrá que vender, sí, y no ha importado recurrir de nuevo a los trucos que siguen funcionando.

Bajo el nombre hummus, leemos ese reclamo de «Natural 100%». Como ya te he dicho otras veces, esta expresión no está legislada y no significa nada. Pero ayuda con las ventas, lo sabemos. También vas a leer que es un producto sin lactosa, sin gluten, sin aditivos y sin conservantes. De estos reclamos de marketing no se han escapado Taste Shurkran (que comercializa diferentes hummus) ni el equipo de Carlos Ríos. No te preocupes, nos pararemos a analizarlos.

Hummus Realfooding Quimiofobia SIN aditivos

«Estamos ante un producto que nutricionalmente es muy bueno, pero por desgracia sigue favoreciendo algunas prácticas de marketing poco éticas por parte de la industria alimentaria, como es la quimiofobia» contribuye Mario Sánchez, tecnólogo de alimentos y autor de SefiFood, a este artículo. «No hacía falta indicar en la parte delantera del envase que el producto es “sin aditivos”. Si no los lleva, pues genial, pero destacando esto solo potenciamos un pensamiento negativo hacia sustancias que son totalmente seguras y cuyo consumo no plantea problemas».

…y quimiofobia alimentaria en el etiquetado

Empecemos por eso de «sin aditivos» (y, por pura redundancia, el «sin conservantes»). Lista de ingredientes en mano, es cierto que no encontramos acidulantes, colorantes o potenciadores de sabor. Pero analicemos el producto, ¿por qué no hay? Tiene una fecha de consumo preferente de un mes, aproximadamente. Una vez abierto, su uso no va más lejos de las 48 horas en refrigeración. Es decir, no deberías tardar demasiado en consumirlo una vez que lo abras.

Con esta intención de uso no necesitas conservantes: la acción conservadora del aceite de oliva, el ácido cítrico del limón o la sal van a ser suficientes junto a esa atmósfera modificada del envasado. ¿Qué me dices del uso de «sin gluten» o «sin lactosa»? Ni garbanzos, ni agua, ni aceite… ningún ingrediente los arrastra, no los busques. ¿Desde cuándo el hummus tradicional lleva gluten o lactosa? ¿Son reclamos que haga desconfiar de otros hummus que no lo indican?

El gluten proviene del trigo, la cebada, el centeno o la avena; además de los productos derivados de dichos cereales. La lactosa, por su parte, es el azúcar propio de la leche y sus derivados. La contaminación cruzada no debería ser excusa, porque todas las industrias trabajan para evitarla. Precisamente, AESAN lanzó una nota informativa sobre el empleo de estas menciones. Como ocurre con otros productos, el hummus Realfooding también ha pecado de quimiofobia.

Me gustaría que te llevases este mensaje: Incluir algún aditivo en su formulación no cambiaría el hecho de que este hummus sea un buen procesado. Si no son necesarios, estupendo. Pero sin llegar a reclamos que incitan al miedo.


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2 comentarios en “Hummus Realfooding, ¿apetece una review? Tres aspectos a valorar de este procesado

  1. En Argentina hace un par de año hubo brote de botulismo por hummus comercializado en dietéticas. El producto no estaba legalmente registrado. Hubo dos personas afectadas (2 hermanas) y de las cuales estuvo grave
    Abrazo

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    • Tremendo lo que nos cuentas, María Claudia.
      Desgraciadamente, estas cosas ocurren todavía. Un producto comercializado sin estar legalmente registrado. Es este caso, por suerte, solo nos encontramos con un producto al que le vemos algunos aspectos del marketing que pueden resultar poco éticos.
      Muchísimas gracias por pasarte por el blog, abrazos!

      Me gusta

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